viernes, 29 de marzo de 2013

Descripción de un beso de un viernes por la tarde -1 año después-



30 de marzo 2012. Era un viernes.
La brisa de la tarde era fresca y la hora lo de menos.
Ella con su alforja, su camisa roja de tirantes, su mezclilla y sus graciosos zapatos que tanto adora.
Yo con mi infaltable keffiyeh, mi kufi y todo lo demás.
Mientras nuestras manos todavía olían a rama de árbol que parecía mango y luego de una manifestación fallida, allí estábamos en una banca cualquiera del parque Xxxxzxn.

Ella con sus ojos verdes y yo con mi habitual... ¿Qué se yo?
Lo que importaba era verla, cuánto más mejor.
¿Era el momento? ¿O mejor esperar? ¿Lugar idóneo o demasiado exhibicionismo?
¡Al diablo con mi conservadurismo!

La agonía del hombre será siempre dar el primer paso, es decir, saber mover bien los labios.
¡Cuidadito con el dientazo!
"Yo sé leer muy bien el lenguaje corporal", me dijo... o sea, mostraba yo ser demasiado obvio.
Para disimular un poco empezamos a ver a una gente que colgaba de los árboles...
Soy un poco místico en algunas ocasiones y ver gente haciendo eso era un gran indicio.
"¿Pero bueno, qué esperás?" me decía una vocecilla osada al oído.
"Tené cuidado, que a las mujeres se les debe de mostrar respeto", contrareplicó el tímido.
Pues claro, el tímido tenía que aparecer tomando en cuenta que la última relación fue hace 3 años.
¡3 años! El problema era si ya se me había olvidado besar :O

Mientras tanto ella seguía allí, con sus cabellos dorados, sus labios tentadores, sus hombros exquisitos
y su... y su todo... ¡Es ella a quien deseo!
Y para cuando ya me había dado cuenta mi boca estaba más cerca de ella.
Y para cuando los labios se unieron, ese golpeteo ni me preguntés donde redobla su tonada,
y todo lo demás pierde sentido cuando se besa a la persona que uno desea.

La luz seguía clara y daba en ella un aura de belleza como jamás antes le había visto en 11 días de haberla conocido.
Y de pronto las ganas de que no se vaya jamás. No ahora, porque tendrá que irse a su casa,
les hablo de que espero que jamás se vaya, porque de ésta mujer estoy enamorado.
Y no sólo por éstos besos, sino por todos los besos que ahora quiero.

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