Mientras veía el bus partir solamente pensé que sería bastante interesante hacer un juego de palabras con tu nombre.
"Recuerdos...
Recuerdos Aquellos...
Recuerdos Aquellos Que...
Recuerdos Aquellos Que Hum... No, tiene H.
Recuerdos Aquellos Que Hume... Sigue teniendo H.
Recuerdos Aquellos Que... ¡Qué cosas! No me sale una palabra con U."
Entonces pensé que lograrías perdonarme una falta ortográfica: aunque te advierto que podría ser una muy grave...
"Recuerdos Aquellos Que Umedecen Estos Labios..
¿Pero qué tal si me tomo en serio lo de la H muda...
Recuerdos Aquellos Que Humedecen Estos Labios".
Bueno, allí está... eso era lo que pensaba hasta que me di cuenta que lo que mojaban mis labios eran las gotas de lluvia que caían. Entonces supe que debía caminar y hacer de la lluvia algo interesante.
Muy inocentemente deliré con la idea del cielo: Éste se convirtió en mis ojos.
Las piedrecitas se colaban entre mis chancletas y mis pies, su roce era ríspido e insoportable.
Desde mi cielo-ojos seguía lloviendo más fuerte.Ahora todo cobraba más sentido.
¿Pero qué más da? Seguiré jugando con tu nombre.
Rayuela, Anaïs Nin, Quiroga, Utopía, Ernesto, La joven de la perla.
Ya sé, ya sé, hice trampa con la L, pero igual sigue siendo tu nombre.
Mi cielo-ojos: Ahora llovía más fuerte.
Y las piedrecitas dolían más.
Pero no importa, seguiré jugando con tu nombre.
Buscaba más palabras pero ahora se tornanba más difícil:
Rodion, Amélie, Qatar, Uruguay, Ella, Lenin.
Mis ojos-cielo: Ahora llovía más fuerte.
Y las piedrecitas dolían más.
El frío, los dedos entumidos, la mirada gacha...
La lluvia eran mis lágrimas, las piedrecitas el dolor que siento en el alma.
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