lunes, 29 de abril de 2013

Relato de una mujer enamorada

Era un viernes, quizás un jueves, yo para las fechas no tengo buena memoria. Pero alguien una vez me dijo por ahí que yo guardo en mi mente los momentos que me interesan, y es precisamente el que voy a contar, uno de ellos.

Pi estaba espléndido, su desnudez era deslumbrante. Realmente disfruto verlo así, es un hombre que mueve todo mi ser y que me empaña hasta mis más oscuros espacios. Se encontraba así porque recién habíamos terminado de empapar nuestros cuerpos en sudor, esa rica sensación de sudor post éxtasis, deberían existir más sensaciones de ese tipo en la vida.

Yo tenía un poco de temor, la semana anterior no había podido responderle el "te amo yo también" (http://larepisadesheep.blogspot.com/2013/02/mientras-ella-dormia.html ). Quizás entonces este era el momento, la verdad me sentía segura, y segura estando con él; pues ha sido la persona que por casi un año me había acompañado en mis más sinceros sentimientos.

No recuerdo las palabras exactas previas a la famosa -y muchas veces trillada- frase, mas si recuerdo que una sensación cómo esta me invadió: Me entrego a vos Pi, porque me enloquecés, porque juntos soñamos , porque nos deseamos, reavivamos la pasión cada vez que nos vemos, porque nuestra ilusión es leer un libro abrazados, y porque has estado ahí para mí... porque esas son las cosas que hicieron que hoy más que nunca quiera decirte que... TE AMO.

Y pues bien, las palabras se ahogaron en un profundo beso y ahora cada vez que lo veo a los ojos  -esos ojos que se vuelven cíclopes cuando estamos frente a frente- lo único que quiero decirle es la frase, que para mí no es famosa ni trillada, para mí es la frase que invade mi corazón y me convierte en una mujer enamorada.


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